Una mañana del mes del otoño
ha despertado entre insomnio y ausencia
el viejo amigo del árbol, del cielo y del mar.

Los viejos truenos de su alma rezongan
ha despedido esta tarde una pena
y en el ocaso la pena lo vuelve a encontrar…

Y será que la sombra y el sueño lo agitan
o algún desamor
y las hojas de su árbol amigo caerán...

Le ha contado a todos los sauces
que esta noche bailara desnudo
y que las flores mas dulces danzaran con él.

Saeta del tiempo se acuna y se duerme
descubre ríos, los sigue hasta el final
y la nostalgia del paso lo hará regresar..

Y será que la sombra y el sueño lo agitan
o algún desamor
y las hojas de su árbol amigo caerán...